Diario de un Sobreviviente

•mayo 20, 2011 • Dejar un comentario

24 de abril

Hoy fue un día como cualquier otro, nada importante que decir.

25 de abril

Hoy hubo algo extraño en las calles, hubo dos accidentes de automóvil rumbo a mi casa, escuché de otros 40 en diferentes partes de la ciudad.

26 de abril

Hoy fue un caos por todas partes, accidentes de autos, gente tratando de salir de la ciudad, ya entendí el porqué de los accidentes de ayer…

27 de abril

Todos están tratando de comerse a todos. No entiendo, las reservas de alimentos están completas, es como si todos se hubieran vuelto caníbales; qué horror.

28 de abril

“Já, zombis, qué idea tan absurda” eso hubiera dicho hace una semana. Hoy es una realidad. Pero ¿cómo empezó? Tal ves un virus mutó, o el gobierno estaba experimentando con genética, o Dios ya no nos quiere y nos mando una plaga para liquidarnos… no sé, ya no se cómo explicarlo.

29 de abril

Hoy encontré a un señor con su esposa, también sobrevivieron; y como yo, han estado escondiéndose y viajado desde que empezó esta masacre. No se cuánto voy a resistir.

30 de abril

Dial del niño, hoy todos festejan a sus hijos. Eso hubiera estado genial, realmente nunca aprecié las celebraciones.

1 de mayo

Los dos sobrevivientes decidieron tomar otro camino… ahora me siento solo.

2 de mayo

El huir de los zombis me deja exhausto. Já, como si eso fuera novedad.

5 de junio

Había olvidado escribir aquí, creo que ya no tiene sentido, no creo que alguien lo lea, pero en fin.

14 de agosto

Hoy celebraríamos el cumpleaños de mi madre. La extraño. De hecho extraño a la raza humana, no he visto a nadie con vida desde hace dos semanas.

4 de octubre

Ésta será mi ultima nota, ya no se cuanto mas pueda sobrevivir, si algún día alguien lo encuentra… dejo a su criterio el uso del contenido de este diario.

  
                                          Escrito por Superklonchas

¿El único hombre sobre la tierra?

•marzo 14, 2011 • Dejar un comentario

¿Alguna ves pensaron que el estar en una oficina aburrida, con poco trabajo y sin ventanas, les iba a traer la experiencia mas extraña de su vida?

A mi me paso algo muy extraño en la oficina, en un quinto piso, después del trabajo, bueno, en realidad no se qué paso, pues estaba tan concentrado en mi trabajo que no supe ni cuando, ni a que hora o como pasó, pero al salir, note algo raro, no me llamo la atención el hecho de que no estuviera nadie en otras oficinas, por lo regular, siempre salía después de todos, siempre era el único que me quedaba trabajando hasta tarde, pero, el no ver al guardia en la puerta, era extraño; -tal ves fue al baño- pensé y decidí seguir sin tomarle importancia a ese pequeño detalle, pero, al salir a la calle, ese detalle no parecía tan pequeño. La calle estaba desierta, los coches estaban abandonados, ni un alma se vislumbraba en las calles, sobre todo por la hora, no pasaban de las 10 de la noche, pero, ¿qué había pasado?

Camine como regularmente lo hacia, rumbo a mi transporte para irme a descansar a casa, sin darme cuenta todavía de la situación, estaba solo, completamente solo. Me quede de pie en el lugar donde acostumbraba tomar el transporte hacia mi casa, todavía en shock por no saber que paso con este mundo. Al reaccionar tome el primer auto que vi y que tenia las llaves puestas, pues no sabia como encender un auto sin llaves, maneje hasta mi casa, abrí la puerta buscando a mi familia; nadie estaba en su cuarto, mi esposa no estaba en la cocina, ni mi perro en el patio de atrás, nadie estaba, realmente me había quedado solo. Me recosté para dormir un poco, tal ves estaba demasiado estrezado, tal ves estaba nervioso, tal ves molesto por que mi jefe no me autorizo el aumento, tal ves todo eso me provoco esta incoherencia, -¡estar solo! ¡Si claro, como no!-

Al despertar, no había nadie, ni mi esposa, mi suegra, mis hijos, no estaban los molestos vecinos que se creían los dueños de la colonia, ni el matemático con quien me fumaba un cigarrillo todas las noches después del trabajo, nadie; mi vida ya no existía, que iba a hacer…

Este es un mensaje para quien este ahí, buscando a gente que haya sobrevivido a lo que paso, o que no haya desaparecido como yo, a ti que me estas leyendo y que de casualidad me encontraste, estoy aquí, contáctame, no se cuantos quedamos y por que quedamos, solo se que ahora tengo mucho tiempo y muchas dudas que aclarar.

 

Escrito por Superklonchas

Premonición

•marzo 11, 2011 • Dejar un comentario

Siendo media noche no puedo cerrar los ojos, el miedo me invade por la imágenes que percibo: todo está oscuro y lleno de sangre, solo veo a esta persona tirada en la calle, con mucha dificultad para respirar, yo lo sostengo en mis brazos mientras grito por ayuda pero nadie hace caso. No sé cuál sea el significado de tan aterradoras ideas que percibo, y al no poder conciliar el sueño me siento al borde de la cama, tomo mi ropa y decido salir a caminar; todo está oscuro pero es una noche fresca, espero que la caminata me ayude a distraerme de las imágenes que percibí estando acostado. Decido ir por un café. Mientras camino puedo percibir varios sonidos que provienen de la pelea de unos perros, el pasar de un auto y una casa que tiene su música a todo volumen.

Sigo caminando sin poner atención a estas situaciones, y el sonido va disminuyendo a cada paso que doy hasta llegar a la calle principal de la ciudad donde el sonido ya  no se percibía, al notar la ausencia de carros me permito cruzar la calle sin poner atención, al seguir caminando unas cuatro cuadras sin problemas, llego a la tienda de autoservicio donde ya era conocido que yo siempre pasaba por mi café y mis cigarros; me quedo charlando un poco con la chica que atiende, y después de un rato de comentarios graciosos me despido, salgo y todo sigue igual de callado, prendo un cigarro de los que compré y tomo el camino de regreso a mi casa. Llegando a la calle principal me detengo por un instante junto a una persona que igual va a cruzar, pero al percatarme de que un carro se acercaba a gran velocidad detengo mis pasos, pero noto que esta persona seguía caminando con mucha distracción, así que lo primero que hago es sostenerla de su saco y jalarla para evitar una tragedia; al mirar su rostro me percato de que era la persona que yo veía cuando cerraba mis ojos acostado en mi cama, él con una sonrisa me da las gracias por haberle salvado la vida y cruzando la calle juntos me dice que le parece que ya me había visto antes pero no recordaba donde, al llegar al otro lado de la calle toma un camino distinto al mío volviéndome a dar las gracias por lo ocurrido hace momentos, yo sólo me quedo pensando en lo extraño de la situación, pues las imágenes fueron un aviso para salvarle la vida a un completo extraño.

 

Perdón

•febrero 24, 2011 • 1 comentario

Me siento devastado cuando observo tus lágrimas recorrer tu rostro a causa de mi indiferencia. Mi inútil cariño que siempre es insuficiente para corresponder las preocupaciones y atenciones de tu hermoso ser hacia mí,  el no entender que tu vida ha sido entregada a mi causa, que el fuego que alimenta tu corazón se sofoque ante las ráfagas de aire de mi desfachatez e inherente razón de vivir.

Solo tú entiendes quién soy yo y qué es lo que quiero, me conoces mejor que yo mismo, y la verdad eso me da una satisfacción que mi egoísmo esconde tras una nube de pensamientos llenos de rencor y miedo.

Solo te pido perdón a ti: que tu fortaleza intimide a mi osado corazón de piedra demuestra que todavía existe una razón de querer mejorar y estar cada momento a tu lado, que tu inmenso amor demuestre que nunca es tarde para cambiar, y que el soportar de mis ataques súbitamente  despierte para mostrar que el demonio de mis temores no es lo suficientemente fuerte para derrotar al ángel de tu piedad.

El valor de decir adiós

•febrero 21, 2011 • 1 comentario

Él estaba sentado en su sillón acompañado de un abrumador aburrimiento que podría contagiársele a cualquiera que lo mirase por unos cuantos segundos. Observa la tele pero no pone atención a la programación, ya que sus pensamientos están llenos de angustia sobre el momento en que ella entrará por la puerta, cada segundo pasa demasiado rápido y no quiere que llegue la hora en que esa puerta sea abierta. Mientras sigue pensando en lo que pasará cuando ella entre, se levanta para tomar algunos alimentos de la cocina, es tanta la preocupación que no nota que la lata que tomo es de una bebida que llevaba demasiado tiempo allí, y al tomar el líquido, en su boca se percibe un sabor asqueante que hace que se le desgarren las entrañas, solo escupe y corre a lavarse la boca para deshacerse de tan horrible sabor; al terminar, se dispone a limpiar el desorden que ocasionó cuando de pronto se escuchan las llaves insertándose en la chapa para dar paso a la persona que lo preocupaba, él solo piensa en tomar todo con tranquilidad y se engaña a si mismo con la idea de que esa persona lo tiene feliz.

Ella al mirarlo, con una cara de hipocresía lo saluda con un beso, tal era la mentira que él pudo percibir un sentimiento de desprecio por parte de ella, no entiende por qué soporta tal humillación, piensa que eso es amor, cuando en realidad solo es resentimiento.

El sigue en su labor de limpiar y ella se dirige a su cuarto para descansar, se va sin decir palabra alguna, con una prisa que pareciera que su presencia la molestara, él se queda limpiando con una tristeza que nadie podría soportar, su corazón le miente al decirle que todo está bien, pero su razón le indica que debe alejarse de allí, esa es la pelea que se encuentra en su ser, él solo pensar en  dejarla lo hacía sentirse la persona más solitaria del mundo y esa soledad le asustaba, no podía entender que ya todo había acabado, que el desprecio por parte de ella lo estaba enfermando.

Al terminar de limpiar, se dirige a la recamara para descansar pero al abrir la puerta y verla dormida, piensa que es tiempo de acabar, y solo regresa para alejarse de allí. Se dirige a la puerta y con un grito desgarrador dentro de él sale para sentir de nuevo esa sensación de libertad que había perdido desde hace mucho.

Simplemente dejo todo atrás, su valor lo lleno de dignidad y solo piensa que es tiempo de continuar.

Decepcionante andar

•enero 27, 2011 • 1 comentario

Termina el trabajo y es tiempo de ir a descansar. Me propongo salir lo más pronto posible ya que las calles a altas horas de la noche son un poco inseguras. Al salir siento el frío que invade mi cuerpo y yo solo tiemblo de forma brusca, para tener esa sensación agradable de quitarse el frió de encima.

Veo unas cuantas personas caminando fuera de mi negocio y doy los primeros pasos a mi destino. Al pasar por una tienda tengo el antojo de un cigarro. Me dispongo a comprarlo y  la señora que atiende,  con una sonrisa muy alentadora, me saluda. Después de una corta platica, me retiro.

Al seguir mi camino pienso  en las labores que tengo al llegar a mi casa, y al concretar un plan para realizarlas comienzo a observar  a cada persona que pasa frente a mí: ese momento es cuando me imagino qué pueden estar pensando. En todos estos días de rutina, al salir del trabajo; observo cosas nuevas, desde niños despreocupados jugando o cuestionando a sus padres sobre cosas que apenas conocen, hasta personas con llanto en el rostro. Me imagino que por cosas sentimentales, porque curiosamente siempre van acompañadas de sus parejas, que los siguen con una mirada que demuestra la culpa que hasta uno puede sentir.

No le tomo importancia ya que sólo es una manera de hacer mi recorrido menos tedioso. Al continuar con mi juego hasta cierto punto absurdo, me encuentro con ella: una persona hermosa, no como las pintan en las películas, sino con una belleza natural que hace que las pequeñas imperfecciones que hacen única a una persona sean ignoradas. Trato de imaginar sus pensamientos  pero curiosamente noté que ella me sonreía; desconozco si es que mi imaginación está tomándome en broma o si de verdad esa sonrisa coqueta fué con intención, Sin mirar más de lo necesario su rostro, paso de largo y me doy cuenta que mi cigarro se había terminado; mi gusto por fumar me indica que debo conseguir más delirante vicio, e ingreso a otra tienda para comprar más y la pierdo de vista. Ahora toda una cajetilla podrá calmar mi ansiedad. Sigo mi camino y  ¡sorpresa! ahora voy detrás de ella; algo en mí arma de valor mi corazón para dirigirle un saludo, pero mi miedo a parecer un idiota acosador me impide hacerlo.

Sigo caminando y la sigo viendo, ella voltea en momentos pero no parece preocupada; es como si ella me invitara a iniciar una conversación, pero mi miedo es muy grande y mis dudas acerca de la actitud que pueda tomar persisten, solo puedo ver su silueta y sé que no era algo especial, pero yo podía ver esa sensualidad innata que ella mostraba en su andar. Me pongo a pensar: “Si le hablara y ella respondiera ¿Qué más hago? ¿Sólo decir hola y alejarme?” O pudiera ser que mis palabras fluyeran sin problema alguno. No tengo la respuesta, pero aun así la curiosidad por saberla me animaba a seguir lentamente sus pasos, bloqueando cada vez más mi hablar.

De pronto un estruendoso ruido de un carro al pasar me hace voltear la mirada por instinto, y al voltear de nuevo a verla noto que ya no está, dio la vuelta en la esquina de la cuadra y simplemente observo como se aleja paso a paso; volteando la mirada hacia mí, como lamentando mi callar. Yo solamente sigo mi camino y me trago mis palabras que con dificultad pude pensar.

Lamentablemente el miedo me venció y por eso mi andar se llenó de decepción al pensar que el amor no se despertó.

Saludos y presentación

•enero 27, 2011 • 2 comentarios

Hola este es un blog (no intelectual) en el cual podre contar algunas experiencias que nacen a partir de mi imaginación, algunas serán experiencias reales, pero la mayoría no. Solo quiero escribir sobre lo que se encuentra en mi mente, esperando alguien pueda comprender lo que yo deseo comunicar con mis textos.

Con cariño y respeto:

Manuel Edmundo

 
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